sábado, 21 de mayo de 2016

El rollo volante

Por Jorge Malibrán Lacorte
Zac. 5:1-11
El profeta Zacarías recibe dos nuevas visiones pero a diferencia de las anteriores, estas son visiones que nos hablan del juicio de Dios sobre aquellos que persisten en pecar a pesar de la misericordia de Dios mostrada sobre su pueblo.

Interesante el hecho de que mira un rollo cuyas dimensiones corresponden justamente a las mismas del lugar santísimo en el tabernáculo. Dos pecados son fuertemente señalados... El hurto y el falso juramento y declara que hay una maldición para quienes practiquen tales cosas y esta maldición permanecerá en medio de su casa y la consumirá.

Como hijos de Dios somos llamados a guardarnos en santidad y no permitir ser esclavizados por tales potestades.

Guardemos nuestro corazón porque de él mana la vida. 

Bendiciones.

La Biblia 

Reina Valera

Zac. 5:1-11
El rollo volante

5 De nuevo alcé mis ojos y miré, y he aquí un rollo que volaba.

2 Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela, de veinte codos de largo, y diez codos de ancho.

3 Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquel que hurta (como está de un lado del rollo) será destruido; y todo aquel que jura falsamente (como está del otro lado del rollo) será destruido.

4 Yo la he hecho salir, dice Jehová de los ejércitos, y vendrá a la casa del ladrón, y a la casa del que jura falsamente en mi nombre; y permanecerá en medio de su casa y la consumirá, con sus maderas y sus piedras.
La mujer en el efa

5 Y salió aquel ángel que hablaba conmigo, y me dijo: Alza ahora tus ojos, y mira qué es esto que sale.

6 Y dije: ¿Qué es? Y él dijo: Este es un efa que sale. Además dijo: Esta es la iniquidad de ellos en toda la tierra.

7 Y he aquí, levantaron la tapa de plomo, y una mujer estaba sentada en medio de aquel efa.

8 Y él dijo: Esta es la Maldad; y la echó dentro del efa, y echó la masa de plomo en la boca del efa.

9 Alcé luego mis ojos, y miré, y he aquí dos mujeres que salían, y traían viento en sus alas, y tenían alas como de cigüeña, y alzaron el efa entre la tierra y los cielos.

10 Dije al ángel que hablaba conmigo: ¿A dónde llevan el efa?

11 Y él me respondió: Para que le sea edificada casa en tierra de Sinar; y cuando esté preparada lo pondrán sobre su base.

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