jueves, 30 de junio de 2016

La exaltación de Israel

Pastor Jorge Malibráb Lacorte
Abdías 1:15-21
"Porque cercano está el día de Jehová sobre todas las naciones; como tú hiciste se hará contigo; tu recompensa volverá sobre tu cabeza".

Es increíble que constantemente la Palabra de Dios nos advierte de este día terrible para muchos, sin embargo la gente piensa que esto nunca va a llegar. Cada minuto que pasa nos acerca más y más al cumplimiento de esta palabra. 

Sin embargo, habrá un remanente que se salve en el monte de Sión. Esto nos anima a los que hemos creído en el nombre de Jesús a perseverar, a pesar de los ataques y aflicciones que vamos viviendo día tras día. 

Dios promete que a quienes retengan su integridad y no se salgan del camino serán restaurados y poseerán lo que por mucho tiempo tuvieron los enemigos del pueblo de Dios. 

Qué importante es entonces guardarnos en integridad y fidelidad a Dios y su palabra. 

Recordemos que el Señor vuelve por su pueblo, y ahí debemos estar tú y yo para celebrarlo. 

Bendiciones.

La Biblia

Reina Valera

Abdías 1:15-21

La exaltación de Israel

15 Porque cercano está el día de Jehová sobre todas las naciones; como tú hiciste se hará contigo; tu recompensa volverá sobre tu cabeza.

16 De la manera que vosotros bebisteis en mi santo monte, beberán continuamente todas las naciones; beberán, y engullirán, y serán como si no hubieran sido.

17 Mas en el monte de Sion habrá un remanente que se salve; y será santo, y la casa de Jacob recuperará sus posesiones.

18 La casa de Jacob será fuego, y la casa de José será llama, y la casa de Esaú estopa, y los quemarán y los consumirán; ni aun resto quedará de la casa de Esaú, porque Jehová lo ha dicho.

19 Y los del Neguev poseerán el monte de Esaú, y los de la Sefela a los filisteos; poseerán también los campos de Efraín, y los campos de Samaria; y Benjamín a Galaad.

20 Y los cautivos de este ejército de los hijos de Israel poseerán lo de los cananeos hasta Sarepta; y los cautivos de Jerusalén que están en Sefarad poseerán las ciudades del Neguev.

21 Y subirán salvadores al monte de Sion para juzgar al monte de Esaú; y el reino será de Jehová.

La humillación de Edom

Por Jorge Malibrán Lacorte
Abdías 1:1-14
Se nos habla aquí sobre Edom y su arrogancia pues está lleno de soberbia creyendo que está por encima de todos y lejos de toda posibilidad de caída.

Sin embargo, es interesante ver cómo Dios le declara que no importa a dónde se vaya o donde se esconda, y aún si a la altura de las estrellas pusiera su nido,..."de ahí te derribaré" 

Por ningún motivo Dios acepta que nos envanezcamos y mucho menos que abusemos o hagamos burla del de pobre condición. Más bien, debemos recordar siempre de donde nos ha traído Dios y como solo por su misericordia hemos sido lavados de nuestra maldad. 

Ciertamente, la sabiduría y la vida están en someternos humildemente a la soberanía de Dios.La soberbia viene cuando nos olvidamos de Dios. 

Maravilloso día es este para doblar nuestras rodillas ante Él y declarar que todo es suyo por siempre.

Bendiciones.

La Biblia

Reina Valera

Abdías 1:1-14

La humillación de Edom

1 Visión de Abdías.
Jehová el Señor ha dicho así en cuanto a Edom: Hemos oído el pregón de Jehová, y mensajero ha sido enviado a las naciones. Levantaos, y levantémonos contra este pueblo en batalla.

2 He aquí, pequeño te he hecho entre las naciones; estás abatido en gran manera.

3 La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra?

4 Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Jehová.

5 Si ladrones vinieran a ti, o robadores de noche (!!cómo has sido destruido!), ¿no hurtarían lo que les bastase? Si entraran a ti vendimiadores, ¿no dejarían algún rebusco?

6 !!Cómo fueron escudriñadas las cosas de Esaú! Sus tesoros escondidos fueron buscados.

7 Todos tus aliados te han engañado; hasta los confines te hicieron llegar; los que estaban en paz contigo prevalecieron contra ti; los que comían tu pan pusieron lazo debajo de ti; no hay en ello entendimiento.

8 ¿No haré que perezcan en aquel día, dice Jehová, los sabios de Edom, y la prudencia del monte de Esaú?

9 Y tus valientes, oh Temán, serán amedrentados; porque todo hombre será cortado del monte de Esaú por el estrago.

10 Por la injuria a tu hermano Jacob te cubrirá verg:uenza, y serás cortado para siempre.

11 El día que estando tú delante, llevaban extraños cautivo su ejército, y extraños entraban por sus puertas, y echaban suertes sobre Jerusalén, tú también eras como uno de ellos.

12 Pues no debiste tú haber estado mirando en el día de tu hermano, en el día de su infortunio; no debiste haberte alegrado de los hijos de Judá en el día en que se perdieron, ni debiste haberte jactado en el día de la angustia.

13 No debiste haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su quebrantamiento; no, no debiste haber mirado su mal en el día de su quebranto, ni haber echado mano a sus bienes en el día de su calamidad.

14 Tampoco debiste haberte parado en las encrucijadas para matar a los que de ellos escapasen; ni debiste haber entregado a los que quedaban en el día de angustia.

Dedicación del muro

Pastor Jorge Malibran Lacorte
Nehemías 12:31-47 
Llegó el momento de dedicar el muro que se había construido en torno a Jerusalén. Un muro que daba gran protección a los hijos de Dios de los enemigos que celaban el crecimiento y prosperidad de la casa de Dios. Esto se refleja en la presencia de dos coros que van a participar en la gran celebración. Y sacrificaron aquel día numerosas víctimas porque Dios los había recreado con grande contentamiento. 

Igualmente, pusieron varones que recogieran las ofrendas, primicias y diezmos, y las porciones legales para los sacerdotes y levitas. Que importante es el ministerio de los levitas y cantores. Ellos nos dirigen en medio de la gran celebración. 

¿Cuando fue la última vez que oramos por ellos? 

¿Como hacerles patente nuestro agradecimiento por su servicio y dedicación? 

Bendigámosles de una u otra forma.

Bendiciones.

La Biblia 

Reina Valera

Nehemías 12:31-47 

31 Hice luego subir a los príncipes de Judá sobre el muro, y puse dos coros grandes que fueron en procesión; el uno a la derecha, sobre el muro, hacia la puerta del Muladar.

32 E iba tras de ellos Osaías con la mitad de los príncipes de Judá,

33 y Azarías, Esdras, Mesulam,

34 Judá y Benjamín, Semaías y Jeremías.

35 Y de los hijos de los sacerdotes iban con trompetas Zacarías hijo de Jonatán, hijo de Semaías, hijo de Matanías, hijo de Micaías, hijo de Zacur, hijo de Asaf;

36 y sus hermanos Semaías, Azarael, Milalai, Gilalai, Maai, Natanael, Judá y Hanani, con los instrumentos musicales de David varón de Dios; y el escriba Esdras delante de ellos.

37 Y a la puerta de la Fuente, en frente de ellos, subieron por las gradas de la ciudad de David, por la subida del muro, desde la casa de David hasta la puerta de las Aguas, al oriente.

38 El segundo coro iba del lado opuesto, y yo en pos de él, con la mitad del pueblo sobre el muro, desde la torre de los Hornos hasta el muro ancho;

39 y desde la puerta de Efraín hasta la puerta Vieja y a la puerta del Pescado, y la torre de Hananeel, y la torre de Hamea, hasta la puerta de las Ovejas; y se detuvieron en la puerta de la Cárcel.

40 Llegaron luego los dos coros a la casa de Dios; y yo, y la mitad de los oficiales conmigo,

41 y los sacerdotes Eliacim, Maaseías, Miniamín, Micaías, Elioenai, Zacarías y Hananías, con trompetas;

42 y Maasías, Semaías, Eleazar, Uzi, Johanán, Malquías, Elam y Ezer. Y los cantores cantaban en alta voz, e Izrahías era el director.

43 Y sacrificaron aquel día numerosas víctimas, y se regocijaron, porque Dios los había recreado con grande contentamiento; se alegraron también las mujeres y los niños; y el alborozo de Jerusalén fue oído desde lejos.

Porciones para sacerdotes y levitas

44 En aquel día fueron puestos varones sobre las cámaras de los tesoros, de las ofrendas, de las primicias y de los diezmos, para recoger en ellas, de los ejidos de las ciudades, las porciones legales para los sacerdotes y levitas; porque era grande el gozo de Judá con respecto a los sacerdotes y levitas que servían.

45 Y habían cumplido el servicio de su Dios, y el servicio de la expiación, como también los cantores y los porteros, conforme al estatuto de David y de Salomón su hijo.

46 Porque desde el tiempo de David y de Asaf, ya de antiguo, había un director de cantores para los cánticos y alabanzas y acción de gracias a Dios.

47 Y todo Israel en días de Zorobabel y en días de Nehemías daba alimentos a los cantores y a los porteros, cada cosa en su día; consagraban asimismo sus porciones a los levitas, y los levitas consagraban parte a los hijos de Aarón.

jueves, 23 de junio de 2016

Los habitantes de Jerusalén

Pastor Jorge Malibran Lacorte
Nehemías 11:15-36
Es hermoso ver los nombres de todos aquellos que de una u otra forma se involucraron activamente en el servicio del templo del Señor. Desde levitas y cantores hasta los porteros y aún aquellos que trabajaban en el mantenimiento del templo. Me llama la atención en el verso 17 que se nos dan nombres de aquellos hombres que empezaban las alabanzas y acción de gracias al tiempo de la oración.

Que importante es entender que antes que otra cosa, debemos comenzar nuestros tiempos de encuentro con Dios con acción de gracias y alabanzas antes que pedir otra cosa.

Esa es la forma correcta de entrar en su presencia. Iniciemos pues este día de esta forma y agradezcamos que nos ha regalado este día para que andemos en su presencia con gratitud y no olvidemos ninguno de sus favores.

Bendiciones.

La Biblia 

Reina Valera

15 De los levitas: Semaías hijo de Hasub, hijo de Azricam, hijo de Hasabías, hijo de Buni;

16 Sabetai y Jozabad, de los principales de los levitas, capataces de la obra exterior de la casa de Dios;

17 y Matanías hijo de Micaía, hijo de Zabdi, hijo de Asaf, el principal, el que empezaba las alabanzas y acción de gracias al tiempo de la oración; Bacbuquías el segundo de entre sus hermanos; y Abda hijo de Samúa, hijo de Galal, hijo de Jedutún.

18 Todos los levitas en la santa ciudad eran doscientos ochenta y cuatro.

19 Los porteros, Acub, Talmón y sus hermanos, guardas en las puertas, ciento setenta y dos.

20 Y el resto de Israel, de los sacerdotes y de los levitas, en todas las ciudades de Judá, cada uno en su heredad.

21 Los sirvientes del templo habitaban en Ofel; y Ziha y Gispa tenían autoridad sobre los sirvientes del templo.

22 Y el jefe de los levitas en Jerusalén era Uzi hijo de Bani, hijo de Hasabías, hijo de Matanías, hijo de Micaía, de los hijos de Asaf, cantores, sobre la obra de la casa de Dios.

23 Porque había mandamiento del rey acerca de ellos, y distribución para los cantores para cada día.

24 Y Petaías hijo de Mesezabeel, de los hijos de Zera hijo de Judá, estaba al servicio del rey en todo negocio del pueblo.
Lugares habitados fuera de Jerusalén

25 Tocante a las aldeas y sus tierras, algunos de los hijos de Judá habitaron en Quiriat-arba y sus aldeas, en Dibón y sus aldeas, en Jecabseel y sus aldeas,

26 en Jesúa, Molada y Bet-pelet,

27 en Hazar-sual, en Beerseba y sus aldeas,

28 en Siclag, en Mecona y sus aldeas,

29 en En-rimón, en Zora, en Jarmut,

30 en Zanoa, en Adulam y sus aldeas, en Laquis y sus tierras, y en Azeca y sus aldeas. Y habitaron desde Beerseba hasta el valle de Hinom.

31 Y los hijos de Benjamín habitaron desde Geba, en Micmas, en Aía, en Bet-el y sus aldeas,

32 en Anatot, Nob, Ananías,

33 Hazor, Ramá, Gitaim,

34 Hadid, Seboim, Nebalat,

35 Lod, y Ono, valle de los artífices;

36 y algunos de los levitas, en los repartimientos de Judá y de Benjamín.

Los habitantes de Jerusalén

Pastor Jorge Malibran Lacorte
Nehemías 11:1-14 
Llegó el tiempo de habitar Jerusalén. Los muros ya estaban construidos y las puertas cerradas, sin embargo había aún ciertas carencias y algo de inseguridad. El liderazgo se quedó a vivir ahí, y ahora el pueblo echa suertes para comenzar a repoblar Jerusalén. Una de cada 10 familias queda ahí, en la ciudad donde ciertamente la presencia de Dios debería habitar, pues ahí estaba el templo (Esto me recuerda algo así como el diezmo).

El pueblo bendijo a todos los varones que "voluntariamente" se ofrecieron para morar en Jerusalén. Esto significa que ellos decidieron sin presión alguna estar cerca de la presencia de Dios.

¿Y que hay de nosotros? 

¿Buscamos estar cerca de Dios voluntariamente? Le servimos voluntariamente? 

¿Le ofrendamos voluntariamente?.

Solo Dios y cada uno de nosotros tiene las respuestas. Bendiciones.
La Biblia
Reina Valera

11 Habitaron los jefes del pueblo en Jerusalén; mas el resto del pueblo echó suertes para traer uno de cada diez para que morase en Jerusalén, ciudad santa, y las otras nueve partes en las otras ciudades.

2 Y bendijo el pueblo a todos los varones que voluntariamente se ofrecieron para morar en Jerusalén.

3 Estos son los jefes de la provincia que moraron en Jerusalén; pero en las ciudades de Judá habitaron cada uno en su posesión, en sus ciudades; los israelitas, los sacerdotes y levitas, los sirvientes del templo y los hijos de los siervos de Salomón.

4 En Jerusalén, pues, habitaron algunos de los hijos de Judá y de los hijos de Benjamín. De los hijos de Judá: Ataías hijo de Uzías, hijo de Zacarías, hijo de Amarías, hijo de Sefatías, hijo de Mahalaleel, de los hijos de Fares,

5 y Maasías hijo de Baruc, hijo de Colhoze, hijo de Hazaías, hijo de Adaías, hijo de Joiarib, hijo de Zacarías, hijo de Siloni.

6 Todos los hijos de Fares que moraron en Jerusalén fueron cuatrocientos sesenta y ocho hombres fuertes.

7 Estos son los hijos de Benjamín: Salú hijo de Mesulam, hijo de Joed, hijo de Pedaías, hijo de Colaías, hijo de Maasías, hijo de Itiel, hijo de Jesaías.

8 Y tras él Gabai y Salai, novecientos veintiocho.

9 Y Joel hijo de Zicri era el prefecto de ellos, y Judá hijo de Senúa el segundo en la ciudad.

10 De los sacerdotes: Jedaías hijo de Joiarib, Jaquín,

11 Seraías hijo de Hilcías, hijo de Mesulam, hijo de Sadoc, hijo de Meraiot, hijo de Ahitob, príncipe de la casa de Dios,

12 y sus hermanos, los que hacían la obra de la casa, ochocientos veintidós; y Adaías hijo de Jeroham, hijo de Pelalías, hijo de Amsi, hijo de Zacarías, hijo de Pasur, hijo de Malquías,

13 y sus hermanos, jefes de familias, doscientos cuarenta y dos; y Amasai hijo de Azareel, hijo de Azai, hijo de Mesilemot, hijo de Imer,

14 y sus hermanos, hombres de gran vigor, ciento veintiocho, el jefe de los cuales era Zabdiel hijo de Gedolim.
Imagen: natrimoniosfuerte.blogspot.com

martes, 21 de junio de 2016

Nehemías 10:32-39

Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Había comenzado un genuino avivamiento espiritual en el pueblo de Dios y no sólo habían decidido dejar de hacer lo malo, que ya es bastante bueno, sino que ahora estaban tomando la decisión de hacer lo bueno. Amarían la obra de Dios, el templo y a sus siervos y se responsabilizaban del sostén y edificación del templo. Cada año iniciarían con las primicias de todo, trayéndolas al sumo sacerdote. Igualmente, procurarían que nunca faltará la leña para el altar. Los diezmos de todos estarían ahí y servirían para mantener y acrecentar la obra de Dios. Bien nos dice el Señor..."Mateo 6:21

Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón." 

¿Está tu corazón en la casa de Dios? 

¿Eres fiel con tus diezmos?

¿Quieres ver crecer la obra de Dios? 

¿Donde está tu corazón? 

Bendiciones.

La Biblia 

Reina Valera

32 Nos impusimos además por ley, el cargo de contribuir cada año con la tercera parte de un siclo para la obra de la casa de nuestro Dios;

33 para el pan de la proposición y para la ofrenda continua, para el holocausto continuo, los días de reposo,[b] las nuevas lunas, las festividades, y para las cosas santificadas y los sacrificios de expiación por el pecado de Israel, y para todo el servicio de la casa de nuestro Dios.

34 Echamos también suertes los sacerdotes, los levitas y el pueblo, acerca de la ofrenda de la leña, para traerla a la casa de nuestro Dios, según las casas de nuestros padres, en los tiempos determinados cada año, para quemar sobre el altar de Jehová nuestro Dios, como está escrito en la ley.

35 Y que cada año traeríamos a la casa de Jehová las primicias de nuestra tierra, y las primicias del fruto de todo árbol.

36 Asimismo los primogénitos de nuestros hijos y de nuestros ganados, como está escrito en la ley; y que traeríamos los primogénitos de nuestras vacas y de nuestras ovejas a la casa de nuestro Dios, a los sacerdotes que ministran en la casa de nuestro Dios;

37 que traeríamos también las primicias de nuestras masas, y nuestras ofrendas, y del fruto de todo árbol, y del vino y del aceite, para los sacerdotes, a las cámaras de la casa de nuestro Dios, y el diezmo de nuestra tierra para los levitas; y que los levitas recibirían las décimas de nuestras labores en todas las ciudades;

38 y que estaría el sacerdote hijo de Aarón con los levitas, cuando los levitas recibiesen el diezmo; y que los levitas llevarían el diezmo del diezmo a la casa de nuestro Dios, a las cámaras de la casa del tesoro.

39 Porque a las cámaras del tesoro han de llevar los hijos de Israel y los hijos de Leví la ofrenda del grano, del vino y del aceite; y allí estarán los utensilios del santuario, y los sacerdotes que ministran, los porteros y los cantores; y no abandonaremos la casa de nuestro Dios.
Imagen: reavivadosportupalabra.blogspot.com

domingo, 19 de junio de 2016

NEHEMÍAS 9: 32- 38

Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Nehemías 9:32-38 
Nehemías ora al padre reconociendo quién es Él y quién es el pueblo y el porqué estaban sufriendo de oprobio en la misma tierra que se les había dado para prosperar.

Reconoce los atributos de Dios al declararle un Dios grande, fuerte, temible que guarda el pacto y la misericordia, que es justo y que paga a cada quien según sus obras. A la vez, reconoce que su situación era consecuencia del descuido que habían tenido para observar sus leyes y estatutos. 

Ahora, conduce a todo el liderazgo a escribir promesa ante Dios y firmarla con compromiso. ¿Qué tan conscientes estamos de nuestra situación? ¿Qué tanto reconocemos nuestras faltas? ¿Qué tan dispuestos estamos para cambiar y hacer lo justo delante de Él?. Aquí está la clave del inicio de un nuevo avivamiento personal, familiar, congregacional y nacional. 

¿Firmarías una hoja de promesas hoy delante de Dios? 

Bendiciones.

La Biblia

Reina Valera

Nehemías 9:32-38 
32 Ahora pues, Dios nuestro, Dios grande, fuerte, temible, que guardas el pacto y la misericordia, no sea tenido en poco delante de ti todo el sufrimiento que ha alcanzado a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, a nuestros profetas, a nuestros padres y a todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta este día.

33 Pero tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros; porque rectamente has hecho, mas nosotros hemos hecho lo malo.

34 Nuestros reyes, nuestros príncipes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no pusieron por obra tu ley, ni atendieron a tus mandamientos y a tus testimonios con que les amonestabas.

35 Y ellos en su reino y en tu mucho bien que les diste, y en la tierra espaciosa y fértil que entregaste delante de ellos, no te sirvieron, ni se convirtieron de sus malas obras.

36 He aquí que hoy somos siervos; henos aquí, siervos en la tierra que diste a nuestros padres para que comiesen su fruto y su bien.

37 Y se multiplica su fruto para los reyes que has puesto sobre nosotros por nuestros pecados, quienes se enseñorean sobre nuestros cuerpos, y sobre nuestros ganados, conforme a su voluntad, y estamos en grande angustia.
Pacto del pueblo, de guardar la ley

38 A causa, pues, de todo esto, nosotros hacemos fiel promesa, y la escribimos, firmada por nuestros príncipes, por nuestros levitas y por nuestros sacerdotes.