domingo, 20 de marzo de 2016

Jesús ante el concilio

Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mat.26:57-68
"Los que prendieron a Jesús le llevaron al sumo sacerdote Caifás, adonde estaban reunidos los escribas y los ancianos.

Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio del sumo sacerdote;" Quien lo dijera, que aquel que dijo estar dispuesto incluso a morir con Él, ahora le seguía de lejos. Esta lejanía dio lugar a que su fe se debilitará, y en el tiempo de la prueba fuera vencido por la duda y el temor, al grado tal que en tres ocasiones diferentes negó a su Maestro.

¿Y qué hay de nosotros? 

¿Qué tan cerca estamos caminando de Jesús?

Estamos listos para dar nuestro testimonio y confesar públicamente que él es nuestro Señor y Salvador.... 

¿O es que acaso nos estamos alejando lentamente de Él?.

Qué esto jamás nos acontezca.

Bendiciones.

La Biblia

Reina Valera

Mat.26:57-68
Jesús ante el concilio
(Mr. 14.53-65; Lc. 22.54,63-71; Jn. 18.12-14,19-24)

57 Los que prendieron a Jesús le llevaron al sumo sacerdote Caifás, adonde estaban reunidos los escribas y los ancianos.

58 Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los alguaciles, para ver el fin.

59 Y los principales sacerdotes y los ancianos y todo el concilio, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte,

60 y no lo hallaron, aunque muchos testigos falsos se presentaban. Pero al fin vinieron dos testigos falsos,

61 que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo.

62 Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti?

63 Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios.

64 Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.

65 Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: !Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído su blasfemia.

66 ¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: !Es reo de muerte!

67 Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban,

68 diciendo: Profetízanos, Cristo, quién es el que te golpeó.
Imagen:youutube.com

Si Hubiera Estado Allí. Jesús Adrián Romero

sábado, 19 de marzo de 2016

Arresto de Jesús

Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mat.26:47-57
Una turba de gente armada con espadas y palos y encabezadas por uno de sus doce discípulos, Judas el traidor, vinieron a tomarle preso y con un beso (como todo buen hipócrita) le entregó en manos de sus enemigos. 

Pedro, en medio de un arrebato más, trato de defenderle hiriendo con su espada la oreja a Malco. Se escuchó entonces la voz de nuestro amado Maestro: "Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que tomen espada, a espada perecerán".

Jesús aclaró que bien podría pedir ayuda del cielo y la recibiría de inmediato, pero como entonces se cumplirían las Escrituras?. Ciertamente que se cumplieron al pie de la letra al morir Jesús por nuestros pecados en la cruz, pero lo más maravilloso es que se seguirán cumpliendo y como está escrito... Volverá y se sentará en su trono y juzgará a todas las naciones, y toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor... 

Aleluya.
Bendiciones.

La Biblia
Reina Valera
Mat.26:47-56
Arresto de Jesús
(Mr. 14.43-50; Lc. 22.47-53; Jn. 18.2-11)

47 Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo.

48 Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle.

49 Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: !!Salve, Maestro! Y le besó.

50 Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron.

51 Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quitó la oreja.

52 Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán.

53 ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?

54 ¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?

55 En aquella hora dijo Jesús a la gente: ¿Cómo contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis.

56 Más todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.

Sumergeme. Jesus Adrian Romero

Jesús anuncia la negación de Pedro

Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mat.26:31-46
Jesús llega al Huerto de Getsemaní para orar con sus discípulos. Ya les había dado el anuncio de que le dejarían solo, a lo cual, Pedro contestó que estaría dispuesto a morir con él. Tres veces me negarás antes que el gallo cante fue la respuesta de Jesús. 

Tomando a sus 3 discípulos más cercanos se adentró en el huerto para orar y luego vino a sus discípulos, a los cuales halló durmiendo. Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Fue la pregunta que Jesús les hizo. 

Tristemente, en sus momentos de mayor angustia y agonía Jesús no tuvo apoyo en oración por parte de sus seguidores.

Y que de nosotros? Somos capaces de acompañar al Señor en oración aunque sea una hora? 

Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

Atendamos esta recomendación del Señor...

Bendiciones.

La Biblia
Reina Valera
Mat.26:31-46
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mr. 14.26-31; Lc. 22.31-34; Jn. 13.36-38)

30 Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos.

31 Entonces Jesús les dijo: Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas.

32 Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.

33 Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.

34 Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.

35 Pedro le dijo: Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.
Jesús ora en Getsemaní
(Mr. 14.32-42; Lc. 22.39-46)

36 Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.

37 Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.

38 Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.

39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.

40 Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?

41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

42 Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.

43 Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.

44 Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.

45 Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.

46 Levantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega.

jueves, 17 de marzo de 2016

Institución de la Cena del Señor

Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mat.26:17-30 
En este pasaje vemos la preparación de la Cena del Señor. Jesús envía discípulos a la ciudad para encontrar donde celebrar la Pascua. Llegada la noche les informa que uno de ellos le va a entregar y cada uno de ellos comenzó a preguntarle "Soy yo, Señor?. Tocó el turno de hacer esa pregunta por parte de Judas, a lo que Jesús le contesta: Tú lo has dicho.

Tomó luego el pan, lo bendijo, lo partió y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mí sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de pecados.

Su cuerpo fue molido por nuestros pecados y su sangre derramada para redimirnos de nuestra condición caída y llevarnos de regreso a la bendición plena de Dios. Solo Cristo dio su vida Santa por nosotros los pecadores.

Solo en Él hay salvación.

Sin Cristo estamos perdidos...

Confesemos su nombre con fe.

Bendiciones.

La Biblia

Reina Valera
Mat.26:17-30 
Institución de la Cena del Señor
(Mr. 14.12-25; Lc. 22.7-23; Jn. 13.21-30; 1 Co. 11.23-26)

17 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?

18 Y él dijo: Id a la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa celebraré la pascua con mis discípulos.

19 Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua.

20 Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce.

21 Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar.

22 Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor?

23 Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me va a entregar.

24 A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas !!ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.

25 Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho.

26 Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.

27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;

28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.
Imagen: youtube.com

miércoles, 16 de marzo de 2016

El complot para prender a Jesús

Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mat.26:1-16
"Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa" Jesús dijo que este acto sería recordado de esta mujer que se atrevió a derramar sobre él un perfume de gran precio. 

Si algo hay valioso en nosotros es nuestro corazón y cuando nos atrevemos a derramarlo sobre él en alabanza y adoración por medio de una obediencia total repetimos el mismo acto de entrega. Siempre habrá quien se moleste por tal acto de sumisión y obediencia a nuestro Dios, sin embargo nada debe impedir que nosotros practiquemos la adoración a nuestro Rey y Salvador Jesús. 

Cuando fue la última vez que te derramaste en genuina adoración a Dios? Hoy es una excelente oportunidad para que nos desprendamos de toda carga y le demos la adoración que solo él merece. 

Bendiciones.

La Biblia

Reina Valera

Mat.26:1-16
El complot para prender a Jesús
(Mr. 14.1-2; Lc. 22.1-2; Jn. 11.45-53)

26 Cuando hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo a sus discípulos:

2 Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado.

3 Entonces los principales sacerdotes, los escribas, y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás,

4 y tuvieron consejo para prender con engaño a Jesús, y matarle.

5 Pero decían: No durante la fiesta, para que no se haga alboroto en el pueblo.
Jesús es ungido en Betania
(Mr. 14.3-9; Jn. 12.1-8)

6 Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso,

7 vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa.

8 Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio?

9 Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres.

10 Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra.

11 Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.

12 Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura.

13 De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella.
Judas ofrece entregar a Jesús
(Mr. 14.10-11; Lc. 22.3-6)

14 Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes,

15 y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata.

16 Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.