sábado, 20 de febrero de 2016

¿Quién es el mayor?

Pastor Jorge Malibran Lacorte
Mat.18:1-11 
Quién es el mayor en el reino de los cielos?
Definitivamente, los principios del cielo son diametralmente opuestos a los del mundo. El secreto del éxito sigue siendo morir al egoísmo y al orgullo. Para ocupar un lugar preeminente en el cielo se requiere humillarse delante de Dios y permitir que nuestro ego sea crucificado con todas sus pasiones y deseos.

El premio a la humillación es llegar a ser el mayor en el reino de los cielos. Cuando uno se humilla, los ángeles de Dios están al pendiente, mirando el rostro de Dios en espera de una indicación para venir con un oportuno socorro.

Alabemos a Dios por su Hijo Jesús quien cumplió al pie de la letra su gran misión...Salvar a los que se han perdido... Yo soy uno de esos... ¿Y tú?

La Biblia

Reina Valera

Mat.18:1-09 
Mateo 18Reina-Valera 1960 (RVR1960)
¿Quién es el mayor?
(Mr. 9.33-37; Lc. 9.46-48)

18 En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?

2 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos,

3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

4 Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.

5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.
Ocasiones de caer
(Mr. 9.42-48; Lc. 17.1-2)

6 Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.

7 !!Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero !!ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!

8 Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.

9 Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.

Anhelo Tu Presencia. Marco Barrientos

viernes, 19 de febrero de 2016

Jesús sana a un muchacho lunático

Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mat.17:14-27
Un hombre desesperado acude a Jesús delante de quién se arrodilla y suplica. El motivo es que su hijo es lunático y sus discípulos no pudieron sanarle. Miremos como denomina Jesús a esa generación... "Incrédula y perversa".

Entonces Jesús reprende al demonio el cual sale del muchacho, quien queda sano a esa misma hora. Ya a solas, los discípulos le preguntan la causa de su fracaso. La respuesta es clara y contundente: Por vuestra poca fe.

Me pregunto si nuestra generación no está igual o peor que esa. 

Aprendamos pues de este padre angustiado y humillémonos delante de Jesús y roguemos por nuestros hijos, por nuestro matrimonio, por nuestra economía, por nuestros trabajos, pues ciertamente ese mismo demonio sigue activo tratando de robarnos la paz.

Hagamos uso de la fe y soltemos esa palabra que desarraigue cualquier obstáculo y lo lance lejos de nuestra vida.

Gracias Jesús por ser nuestro Maestro, Señor y Salvador.

Bendiciones.

La Biblia 

Reina Valera

Mat.17:14-27
Jesús sana a un muchacho lunático
(Mr. 9.14-29; Lc. 9.37-43)

14 Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo:

15 Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua.

16 Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar.

17 Respondiendo Jesús, dijo: !!Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá.

18 Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.

19 Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?

20 Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

21 Pero este género no sale sino con oración y ayuno.
Jesús anuncia otra vez su muerte
(Mr. 9.30-32; Lc. 9.43-45)

22 Estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres,

23 y le matarán; mas al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera.
Pago del impuesto del templo

24 Cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y le dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?

25 El dijo: Sí. Y al entrar él en casa, Jesús le habló primero, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños?

26 Pedro le respondió: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos están exentos.

27 Sin embargo, para no ofenderles, ve al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero;[a] tómalo, y dáselo por mí y por ti.

SEÑOR HAZME UN RADICAL Marcos Witt

jueves, 18 de febrero de 2016

La transfiguración


Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mat.17:1-13
Que privilegio y que dicha para Pedro, Jacobo y Juan quienes son llevados aparte por el Señor Jesucristo a la montaña, y ahí son testigos de la transfiguración del Señor, pero además, escuchan la voz del Padre quien les dice: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.".

El mandato es claro y directo y es para todos los hombres... A él oíd. Como puedo oír la voz de Jesús? Solo pídele al Espíritu Santo que cuando abras la Biblia, prepare tus ojos y oídos espirituales para que puedas oír su voz, y habiéndola escuchado atiendas sus ordenanzas.

Se requiere de acompañar lo que oímos con fe para que verdaderamente podamos recibir la bendición de Dios. Dios sigue hablando y desea que recibamos su voz.

¿Te gustaría escucharle hoy?

Abre tu Biblia y tu corazón a El y ora....

Él te va a hablar sin duda.

Bendiciones. 

Mateo 17
Reina-Valera 1960
La transfiguración
(Mr. 9.2-13; Lc. 9.28-36)

17 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;

2 y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.

3 Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.

4 Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.

5 Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.

6 Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor.

7 Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.

8 Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.

9 Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.

10 Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?

11 Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas.

12 Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos.

13 Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.

Exagerado Amor Tercer Cielo

La confesión de Pedro

Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mat.16:13-28 
".... Y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán sobre ella". Fueron las palabras que Jesús dirigió al apóstol Pedro justo después de que reconociera que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 

Cuál es esta iglesia que Jesús prometió edificar? Cuál es el fundamento sobre el cual será edificada?.

Evidentemente que la iglesia fue establecida posterior al ascenso de Jesús.

Bien pudiéramos decir que inició en el día de Pentecostés, justamente con el derramamiento del Espíritu Santo. 

Y es Jesús mismo la piedra angular, el fundamento principal, la Roca inamovible donde podemos descansar. 

Tenemos ahora la certeza de que el mismo infierno no podrá prevalecer contra la iglesia de Cristo destruyéndola. 

Pongámonos a la madura de Dios y resistamos a nuestro adversario.

Tenemos asegurada la victoria en Cristo Jesús. 
Aleluya.

La Biblia

Reina Valera

Mat.16:13-28 

La confesión de Pedro

(Mr. 8.27-30; Lc. 9.18-21)

13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.

15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro,[a] y sobre esta roca[b]edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

20 Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.

Jesús anuncia su muerte

(Mr. 8.31--9.1; Lc. 9.22-27)

21 Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.

22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.

23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: !!Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.

26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

28 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.