martes, 19 de enero de 2016

Pedid y se os dará

Pastor Jorge Malibran Lacorte
Mat.7:1-12
Comencemos este día recibiendo esta gran exhortación... No juzgues, para que no seas juzgado. Cuando lo hacemos, además de mostrar que no tenemos el amor de Jesús en nuestro corazón y destruimos con juicio y críticas al prójimo, nos exponemos a recibir el mismo trato por parte de Aquél que todo lo sabe, nuestro Dios. 

De igual manera, se nos enseña a valorar todo lo que Dios nos ha dado, y no desperdiciarlo ni malgastarlo en lo que no conviene. Seamos sabios y no demos lo santo a los perros. Finalmente, es maravilloso saber que nuestro Dios nos oye y nos invita a pedir, buscar y llamar con la firme convicción de que si lo hacemos con fe recibiremos las bendiciones que nuestro Padre tiene preparadas para todo aquel que cree en Él. Que Dios como el nuestro, no cree? 

Bendiciones.

Mateo 7: 1-122
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
El juzgar a los demás
(Lc. 6.37-38,41-42)

7 No juzguéis, para que no seáis juzgados.

2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.

3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?

4 ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?

5 !!Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

6 No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.
La oración, y la regla de oro
(Lc. 11.9-13; 6.31)

7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?

10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?

11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.

TAL COMO SOY

lunes, 18 de enero de 2016

La voluntad del Señor es lo primero

Imagen: Redes Sociales
Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mat.6:25-35.
 A través de estos pasajes se nos enseña la importancia de aprender a confiar en la fidelidad y cuidado de Dios para nuestra vida al decirnos que por nada estemos afanados y se nos muestra cómo aún las aves del cielo que ni siembran, ni siegan, ni recogen en graneros nuestro Padre Celestial las alimenta. El secreto para vencer el afán es buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás nos será añadido. 

Dios sabe mejor que nosotros nuestras necesidades en cuanto a alimento y vestido y tiene los recursos suficientes para proveer a sus criaturas. Que tanta fe tenemos para creer que Dios nos ama y provee lo necesario?. 

Será acaso más importante para Dios un ave o una planta que nosotros? 

Busquemos a Dios cada mañana y démosle gracias porque sus misericordias son nuevas cada día. 

Bendiciones.

La Biblia Reina Valera 1960

Mateo 6:25-36
El afán y la ansiedad
(Lc. 12.22-31)

25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?

27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?

28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;

29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.

30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?

31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?

32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.

33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

Entrenamiento y administración celestial

Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mat.6:16-24 
El Maestro Divino nos habla sobre la importancia de hacer tesoros en el cielo y no en la tierra donde el orín y la polilla corrompen y donde los ladrones hurtan. Muchas personas desean enriquecerse pensando que esa la solución para sus vidas para llegar a descubrir cómo decía Salomón que todo es vanidad de vanidades. 

La invitación pues es a poner los ojos en lo eterno y no en lo temporal. Recordemos que en el mundo solo hay cosas temporales, por eso la indicación es poner los ojos en el Reino de Dios. 

Igualmente se nos lleva a hacernos la pregunta sobre qué clase de luz despedimos con nuestra vida. Miremos que nuestra luz no sean tinieblas que terminen confundiendo a otros. 

Dios nos llama a ser luz para el mundo. No lo olvidemos. 

Bendiciones.

Mateo 6:16-24
Jesús y el ayuno
16 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro,

18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Tesoros en el cielo
(Lc. 12.32-34)

19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;

20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.

21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
La lámpara del cuerpo
(Lc. 11.33-36)

22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;

23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?
Dios y las riquezas
(Lc. 16.13)

24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.[a]

Tu Estas Aqui - Jesus Adrian Romero feat. Marcela Gandara

sábado, 16 de enero de 2016

Oración en secreto

Pastor Jorge Malibrán Lacort
Mat.6:1-15 
Jesús nos enseña a orar y nos advierte en estos pasajes que hay 2 tipos de recompensas; las que provienen de los hombres y las que provienen de Dios. Obviamente que las que provienen de los hombres son recompensas terrenales, temporales y que nos pueden ser robadas, mientras que las que provienen del cielo son eternas. Busquemos durante nuestros tiempos de oración agradar al Padre y no a los hombres. 
De ahí la importancia de buscar el lugar secreto donde podamos por medio de la fe entrar en comunión con Dios, quien está en secreto y ve y oye en lo secreto y Él te recompensará en público. Un elemento importante durante la oración es el perdón a nuestros ofensores, de lo contrario no será grata nuestra oración y nuestra misma amargura será un gran obstáculo para ser escuchados por Dios. 
Cómo está hoy tu corazón? Si hay pecado o amargura comienza por arrepentirte y confesar toda ofensa delante del trono de la gracia y encontrarás el oportuno socorro por parte de Dios. Bendiciones.

Mateo 6:1-15
Jesús y la limosna

6 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,

4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Jesús y la oración

5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.

8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.

12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.

13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;

15 más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Lectura complementaria
(Lc. 11.2-4)