"De la Abundancia de tu corazón, habla tu boca"...Sr. Jesús guía nuestros pasos...
lunes, 8 de febrero de 2016
sábado, 6 de febrero de 2016
Parábola de la semilla de mostaza
Imagen: adoradores-enverdad.blogspot.com
Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mat.13:31-43
El Señor Jesús nos habla de la Parábola de la Levadura donde nos refiere a una mujer que tomó levadura y la escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.
La levadura es una pequeña porción de masa fermentada usada para fermentar otra masa, y en el Nuevo Testamento es usada como símbolo de una influencia mala o corrupta.
Recordemos que Jesús nos advirtió de la levadura de los fariseos y saduceos, hablándonos de la clase de enseñanza de ellos y su hipocresía. Pero visto desde un lado positivo, y considerando que "El reino de los cielos es semejante a la levadura", consideremos que la masa es el mundo y que nosotros los hijos de Dios somos esa levadura que tiene que penetrar el mundo y por medio del poder de la Palabra influirlos al punto de llenarlos del conocimiento del Señor.
Qué clase de levadura o influencia somos....
Por nuestro fruto seremos conocidos....
Bendiciones.
Mat.13:31-43
Biblia
Reina Valera
Parábola de la semilla de mostaza
(Mr. 4.30-32; Lc. 13.18-19)
31 Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo;
32 el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.
Parábola de la levadura
(Lc. 13.20-21)
33 Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.
El uso que Jesús hace de las parábolas
(Mr. 4.33-34)
34 Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba;
35 para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo:
Abriré en parábolas mi boca;
Declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo.
Jesús explica la parábola de la cizaña
36 Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo.
37 Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.
38 El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.
39 El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.
40 De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.
41 Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,
42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.
43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
viernes, 5 de febrero de 2016
Jesús explica la parábola del sembrador
Pastor Jorge Malibrán
Mateo 13:18-30
Tremenda enseñanza que recibimos a través de la parábola del trigo y la cizaña. Nos habla de un hombre que sembró buena semilla en su campo, pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.
Esto nos debe hacer reflexionar que el enemigo no descansa y aprovecha cualquier momento en que nos durmamos para sembrar una mala semilla.
Nuestro trabajo es estar siempre alertas porque ciertamente el diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar a base de seducciones y mentiras.
No olvidemos que su plan es hurtar, matar y destruir.
Damos gracias a Dios por Jesucristo su hijo amado, quien ha venido a deshacer las obras del diablo.
Oremos y estemos vigilantes en todo tiempo y no demos lugar al diablo.
Bendiciones
La Biblia
Reina Valera
Mat 13:18-30
Jesús explica la parábola del sembrador
(Mr. 4.13-20; Lc. 8.11-15)
18 Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador:
19 Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.
20 Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo;
21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.
22 El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.
Parábola del trigo y la cizaña
24 Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;
25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.
26 Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.
27 Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?
28 El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?
29 El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.
30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.
jueves, 4 de febrero de 2016
Parábola del sembrador
Imagen: youtube.com
Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mateo 13:1-17
"Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron."
En definitiva, somos más que privilegiados al poder contar con la Biblia completa y a través de ella aprender del pasado, comprender el presente y prepararnos el futuro.
Es increíble encontrar gente que no conozca la Biblia y muchos que no la aprecian. Que hubieran dado todos los personajes del Antiguo Testamento por poder contar con un ejemplar de la Biblia.
Demos gracias a Dios porque ha soplado su Santo Espíritu y nos ha dado vida y sabiduría para leer su palabra día con día, y por medio de ella alimentar nuestro espíritu.
Cuanto amor derramado sobre nosotros... Simplemente que afortunados somos de tener a Jesús por Señor y Salvador... No lo cree?
Bendiciones.
La Biblia
Reina Valera
Mateo 13:1-17
Mateo 13Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Parábola del sembrador
(Mr. 4.1-9; Lc. 8.4-8)
13 Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.
2 Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.
3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.
4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.
5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;
6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.
8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.
9 El que tiene oídos para oír, oiga.
Propósito de las parábolas
(Mr. 4.10-12; Lc. 8.9-10)
10 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?
11 El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.
12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.
14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo:
De oído oiréis, y no entenderéis;
Y viendo veréis, y no percibiréis.
15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado,
Y con los oídos oyen pesadamente,
Y han cerrado sus ojos;
Para que no vean con los ojos,
Y oigan con los oídos,
Y con el corazón entiendan,
Y se conviertan,
Y yo los sane.
16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.
17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.
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