sábado, 5 de marzo de 2016

El gran mandamiento

Mat.22:34-46
Envalentonados los fariseos, se reunieron para tentar a Jesús, y en esta ocasión entra en escena un intérprete de la ley diciendo: Maestro, cuál es el gran mandamiento en la ley?

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. 

Para estos celosos fariseos habían 615 prescripciones de la ley y para ellos todas eran iguales. Jesús los enfoca en solo dos, basados en el amor a Dios y el amor al prójimo. El apóstol Pablo dice que el cumplimiento de la ley es el amor y nos agrega que si no amamos de verdad nada somos, de nada sirve lo que hagamos y solo seremos puro ruido.

Finalmente, el apóstol Juan nos dice que el que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. Amemos como ya Jesús nos ha amado, y evidenciemos al mundo que somos verdaderamente sus discípulos.

Bendiciones

La Biblia

Reina Valera

Mat.22:34-46
El gran mandamiento
(Mr. 12.28-34)

34 Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una.

35 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo:

36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?

37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

38 Este es el primero y grande mandamiento.

39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
¿De quién es hijo el Cristo?
(Mr. 12.35-37; Lc. 20.41-44)

41 Y estando juntos los fariseos, Jesús les preguntó,

42 diciendo: ¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo? Le dijeron: De David.

43 El les dijo: ¿Pues cómo David en el Espíritu le llama Señor, diciendo:

44 Dijo el Señor a mi Señor:
Siéntate a mi derecha,
Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? 

45 Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su hijo?

46 Y nadie le podía responder palabra; ni osó alguno desde aquel día preguntarle más.
Imagen: Redes Sociales

No es como yo | Jesús Adrián Romero

La pregunta sobre la resurrección

Mat. 22:23-33
"Aquel día vinieron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección....". Le presentan un dilema moral o problema familiar, y como siempre, pretendiendo entramparlo. Rápidamente dio con el problema de ellos: desconocimiento, ignorancia.

Sabemos que el analfabetismo va de la mano con la situación económica y social de una nación y muchas naciones tercermundistas están así, pero que podemos decir de aquellos que sabiendo leer no lo hacen? Técnicamente se les conoce como analfabetas funcionales. También los hay en el campo de la Biblia, que contando con una no sólo no la leen, sino que leyéndola no la comprenden.

Jesús calificó como ignorantes a los saduceos, quienes sustentando su fe únicamente en el Pentateuco, afirmaban que ahí no se enseñaba la doctrina de la resurrección. Ellos desconocían la Escritura y el poder de Dios.

Que no sea este nuestro caso y leamos la Biblia y pidamos al Espíritu Santo su guía Divina para comprenderla y ponerla por obra.

Bendiciones
La Biblia 
Reina Valera

Mat. 22:23-33
La pregunta sobre la resurrección
(Mr. 12.18-27; Lc. 20.27-40)

23 Aquel día vinieron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron,

24 diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y levantará descendencia a su hermano.

25 Hubo, pues, entre nosotros siete hermanos; el primero se casó, y murió; y no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano.

26 De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo.

27 Y después de todos murió también la mujer.

28 En la resurrección, pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer, ya que todos la tuvieron?

29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.

30 Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.

31 Pero respecto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo:

32 Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.

33 Oyendo esto la gente, se admiraba de su doctrina.

jueves, 3 de marzo de 2016

La cuestión del tributo

Mat.22:15-22
Los Herodianos y los fariseos buscan a Jesús para hacerle caer, pero Jesús que lo sabe todo y que conoce a todos les dijo: Por qué me tentáis, hipócritas. Les pide una moneda y les da una instrucción muy clara: Dad, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios.

Con esto no sólo calló a sus críticos, sino que proporcionó una enseñanza importante para sus discípulos, Tenemos obligaciones para con nuestro Dios y para con nuestras autoridades. No debemos robar a la nación con nuestros impuestos ni debemos robar a Dios con nuestros diezmos.

Estamos llamados siempre a honrar a nuestras autoridades. Cómo estás en tus pagos de impuestos? Comó estás en tus diezmos a Dios? No olvidemos que los ladrones no heredarán el reino de Dios (1a Cor. 6:10)...

Estemos en orden, entremos a cuentas.

Bendiciones

La Biblia

Reina Valera

Mat.22:15-22
La cuestión del tributo
(Mr. 12.13-17; Lc. 20.20-26)

15 Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra.

16 Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres.

17 Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no?

18 Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?

19 Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario.

20 Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción?

21 Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.

22 Oyendo esto, se maravillaron, y dejándole, se fueron.
Imagen:taringa.net

miércoles, 2 de marzo de 2016

Parábola de la fiesta de bodas


 Mat.22:1-14 
Una vez más, el Señor les está hablando a través de una parábola donde se está revelando a sí mismo y remarcando el rechazo que estaba recibiendo por parte de los líderes religiosos y el mismo pueblo judío. 
Se trata de una invitación a una boda, misma que es desairada , mostrándose indiferentes y rebeldes, matando a los siervos que llevaron la invitación al gran evento.
 Todo esto provoca la ira del Rey quien les manda destruir, llevando ahora la invitación a otros. Jesús dijo en Juan 10:16 " También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor." Esos somos tú y yo que sin ser judíos, ahora somos invitados a las bodas del cordero. No perdamos nuestro lugar y avisemos a otros que aún hay lugar en las bodas para todo aquel que crea y acepte la invitación del novio... Jesús. 
Yo ya acepté la invitación... Y tú?
Bendiciones

Mateo 22: 1-14
La Biblia Reina Valera
Reina-Valera 1960 
(RVR1960)
Parábola de la fiesta de bodas

22 Respondiendo Jesús, les volvió a hablar en parábolas, diciendo:

2 El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo;

3 y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas éstos no quisieron venir.

4 Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas.

5 Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios;

6 y otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron.

7 Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad.

8 Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no eran dignos.

9 Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis.

10 Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados.

11 Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda.

12 Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció.

13 Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

14 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos
Imagen: Archivo Vaxtuxpan

DESCIENDE. Christine D' Clario

Los labradores malvados

Pastor Jorge Malibrán Lacorte
Mat.21:33-46 
Está es una parábola donde el Señor nos habla de la muerte del hijo de alguien muy poderoso y dueño de todo y donde previamente el dueño envía a sus siervos esperando el pago de sus regalías, pero al ver el mal trato dado a sus siervos, envió a su hijo pensando..."Tendrán respeto a mi hijo", más al saberlo los labradores lo mataron.

Cuando venga el Señor de la viña, que hará a aquellos ladrones?. Esta fue una palabra dada a los líderes religiosos pero también al pueblo. Tiempo después sería el discurso que Pedro diera en Hechos 3, en el pórtico de Salomón. "Más vosotros negasteis al Santo y al Justo... Y matasteis al autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos. 

Miremos la recomendación final dada a los judíos... Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado;. Es tiempo de obedecer.... La ordenanza sigue vigente. 

Bendiciones.

La Biblia 
Reina Valera
Mat.21:33-46 
Los labradores malvados
(Mr. 12.1-12; Lc. 20.9-19)

33 Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos.

34 Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos.

35 Mas los labradores, tomando a los siervos, a uno golpearon, a otro mataron, y a otro apedrearon.

36 Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera.

37 Finalmente les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo.

38 Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad.

39 Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron.

40 Cuando venga, pues, el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores?

41 Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo.

42 Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:
La piedra que desecharon los edificadores,
Ha venido a ser cabeza del ángulo.
El Señor ha hecho esto,
Y es cosa maravillosa a nuestros ojos? m

43 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.

44 Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.

45 Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos.

46 Pero al buscar cómo echarle mano, temían al pueblo, porque éste le tenía por profeta.